VITAMINA D

 

¿QUÉ ES?

La vitamina D es una sustancia esencial para el metabolismo del calcio y la mineralización del hueso.

Su fórmula química está formada por cuatro anillos de átomos de carbono y tiene muchas similitudes con:

  • El colesterol.
  • La estructura básica de los esteroides.

El organismo humano puede obtenerla por dos vías:

  • Síntesis en la piel por la acción de los rayos ultravioleta de la luz solar sobre el 7-dehidrocolesterol.
  • Por vía digestiva a través de la ingesta de alimentos que la contienen como los pescados grasos.

En condiciones normales el 90% procede de la síntesis en la piel y solo el 10% de los alimentos.

Existen varias formas de vitamina D:

  • La vitamina D3 (colecalciferol) es en realidad una prohormona que se tranforma en el hígado en 25 hidroxicolecalciferol (calcidiol) y posteriormente en el riñón en 1-25 dihidroxicolecalciferol (calcitriol) que es la principal forma activa.
  • La vitamina D2 o ergocalciferol procede únicamente de algunos alimentos como los hongos, sigue una ruta de activación muy similar a la de la vitamina D3

¿EN QUÉ NOS BENEFICIA?

La más importante de las funciones de la vitamina D3 es:

  • La regulación de los niveles de:
    • Calcio.
    • Fosfato a nivel renal.
  • Promoviendo la absorción intestinal de los mismos a partir de:
    • Los alimentos
    • La reabsorción de calcio a nivel renal para disminuir las pérdidas por la orina.
  • Además favorece la remodelación del hueso y su mineralización.
  • Contribuye a la formación ósea, siendo esencial para el desarrollo del esqueleto.

Las sales cálcicas hacen posible la integridad estructural del esqueleto y son el principal componente mineral del hueso. 

La vitamina D actúa sobre las células del intestino delgado y favorece la absorción del calcio (Ca2+) y fosfato que después pasa a los huesos.

Por ello si falta la vitamina D, los huesos tienden a:

  • Desmineralizarse.
  • Debilitarse.
  • Curvarse.

Produciéndose malformaciones irreversibles:

  • Raquitismo en los niños.
  • Osteomalacia en los adultos que ya han completado su crecimiento óseo.

Cuando el organismo necesita mayor cantidad de calcio, por ejemplo:

  • En los niños y adolescentes durante su periodo de crecimiento.
  • Dietas bajas en calcio.
  • Mujeres embarazadas.  
  • Mujeres durante la lactancia.

Se produce un aumento en la síntesis de vitamina D por la piel, haciéndose posible una mayor absorción de calcio a través del intestino.

Otra de sus funcines, es inhibir la secreción de hormona paratiroidea (PTH).

También actúa como modulador en el sistema inmune y así promueve la transformación de:

  • Monocitos en macrófagos.

Por este motivo las personas con déficit de vitamina D son más susceptible a contraer determinadas enfermedades infecciosas como:

  • La tuberculosis.

No obstante se ha observado que la hipervitaminosis también se asocia a una mayor propensión a contraer esta enfermedad.

¿QUÉ OCURRE SI TENEMOS CARENCIA?

La deficiencia de vitamina D provoca una alteración importante en el desarrollo del hueso con desmineralización del mismo que conduce a:

  • Raquitismo en los niños (crecimiento deficiente de los huesos).
  • Osteomalacia en adultos.​

La deficiencia de vitamina D en los niños, también ocasiona:

  • Disminución de la mineralización ósea,
  • Conduciendo a enfermedades en los huesos.
  • Retraso en el crecimiento de los dientes.
  • Debilidad.
  • Cráneo ablandado en los niños.
  • Deformidades óseas irreversibles.

La deficiencia de vitamina D en los adultos, también ocasiona:

  • Osteomalacia que es uno de los factores que puede contribuir a la aparición de osteoporosis.
  • Fracturas de cadera, importante causa de mortalidad y discapacidad en ancianos.

Algunas investigaciones sin confirmar indican que la deficiencia de vitamina D puede estar vinculada a:

  • Merma de la función cognitiva.
  • Al cáncer de colon.

¿QUÉ OCURRE SI TENEMOS EXCESO?

 La hipervitaminosis se asocia a una mayor propensión a contraer la tuberculosis.

NIVELES RECOMENDADOS DE VITAMINA D EN SANGRE

El mejor procedimiento para determinar la cantidad de vitamina D en el organismo consiste en medir la concentración en el plasma sanguíneo de 25 hidroxicolecalciferol.

El valor obtenido indica si los depósitos son normales.

En general se aceptan los siguientes valores como referencia:

  • Valores tóxicos. Por encima de 150 ng/mL.
  • Valores recomendables. Entre 30-60 ng/mL (75-150 nmol/L).
  • Insuficiencia relativa. Entre 21-29 ng/mL (52-72 nmol/L).
  • Insuficiencia de vitamina D. Corresponde a valores en sangre de 15-20 ng/mL (37,5-50 nmol/L)
  • Déficit de vitamina D. Corresponde a valores en sangre de entre 5-15 ng/mL (12,5-37,5 nmol/L).
  • Estas cifras se pueden asociar a raquitismo en la infancia u osteomalacia en el adulto.
  • Déficit severo. Por debajo de 5 ng/mL.